Amén, hermanas.
¡Y FanzineFem!

Women's Liberation

Escúchate esta, la traemos fresca

Puede parecer una paradoja o increíble, y es así igualmente. Así que nada, amigas, que hemos venido a hablar de nuestro libro, ¿le echamos un vistazo más a fondo a este callejón medio sinsalida que es ser artistas desde nuestro Yo?

Tal y como revela el llamado Estudio sobre la desigualdad de género en el sistema del arte en España, editado por la historiadora del arte Marta Pérez Ibáñez, junto con aportaciones de Semíramis González y la investigadora Carolina Rodovalho, incluyendo 31 entrevistas a artistas, las mujeres ocupan el 27% de los catálogos de las galerías de arte, siendo el precio de sus obras más bajo, y existiendo una clara tendencia a comprar siempre antes la obra de arte producida por un hombre por considerarse más rentable que la de una mujer.

Así, en general, para que te lo comas con patatas, Antonia.

Se calcula que hay alrededor de 25.000 artistas en España, llegándose a recopilar datos de 1.105 para la elaboración de este estudio de la desigualdad, contando con la ayuda de Mujeres en las Artes Visuales (MAV) y el Ayuntamiento de Madrid. En otras palabras, por mucho escozor que esto provoque, lo que se plantea no es una percepción o una opinión arrojada de mala manera por las propias artistas. Es una sensación generalizada que, por desgracia, se ve avalada por los datos.

Si en el caso de los hombres artistas, el 38% afirma ingresar menos de 8.000 € anuales, en el caso de las mujeres artistas el porcentaje aumenta hasta el 55,7%. Sólo un 4,9% de ellas ingresa más de 30.000€ al año. El 65,1% de las artistas afirma que su facturación por creación artística supone menos del 20% de sus ingresos totales, y sólo un 6% de ellas reconoce poder hacer frente a la cuota de trabajadora autónoma de manera permanente (frente a un 15% en el caso de ellos).

Arrojaremos unos datos más, estamos generosas. Generosamente abiertas a la verdad. Resulta que, entre el total de artistas jóvenes, comprendiendo las edades de entre los 21 y 30 años, nosotras representamos el 62,5%. Tras lo cual, el número de mujeres cae en picado hasta los 70 años, donde apenas somos el 23,8% deltotal. El estudio en cuestión destaca una razón principal que explica este fenómeno: hasta los 26 años somos mayoría, pero a partir de entonces tendemos a renunciar a nuestra profesión artística para hacernos cargo de lo que acarrea la maternidad. Es decir, una vez más sale a relucir la falta de paridad en el trillado asunto que es tener hijxs, y que la mayor parte de la responsabilidad siga pesando sobre: nosotras.

Por ello, pedimos... No, ¡clamamos! Que aquellas que leáis y veáis y difundáis este fanzine, que no en vano ha sido publicado el día 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, veáis este proyecto como lo que es: lucha feminista, conciencia, y mucha, mucha picardía.

Agarraos

Nosotras no sabemos quiénes somos, de dónde venimos, ni a dónde vamos. Ya sabes, esas grandes cuestiones filosóficas que tanto nos martillean la cabeza, pero para las que nadie tiene respuesta. Ni si quiera el señor de turno, de larga barba, voz ronca, e interminable condescendencia.

¿Cómo vamos a saber quiénes somos en general, más aún, cuando no nos dejan explorar y comprender si quiera quiénes somos en lo particular?

Estamos hablando de lo bueno, es decir, vosotras. Las artistas y no artistas; las que habéis participado y las que no; las que habéis llegado hasta aquí sólo para ver a las demás y aplaudir. Y hablando, por supuesto, de lo malo. De lo difícil que es ser artista en general, de lo que raro que es que te valoren como tal, y por lo pascual. Qué difícil es que te vean por lo que haces y piensas y sientes.

Aquí se nos planteará un dilema, supongo. Habrá quien se pregunte que por qué nos parece mal que nos analicen y tengan en cuenta por ser mujeres, si este fanzine va precisamente de eso. Es más, de visibilizar únicamente a mujeres artistas. Pues bien, allá va la respuesta: este fanzine no va de que somos mujeres. Va de que somos artistas, pero nos dan por culo el doble por ser mujeres.

Así que, nada, aquí nos tenéis. Haciendo la gallina, que no el gallo, porque para eso ya hay mucho tonto suelto por el mundo. Haciendo la gallina en el sentido de cacarear; sí, de hablar. Ese ejercicio a veces tan poco practicado y tan recomendable.

¿El problema? Que lo tenemos como mil veces más complicado para obtener la misma visibilidad que un hombre artista. Es la razón esencial para que decidiésemos incluir aquí un Nosotras, sin nadie más. Para comprenderlo, hay que comprender en qué consiste la equidad. Cuando hay un desajuste estructural y social de base (tal es el patriarcado), que juega en tu contra antes de comenzar si quiera la partida, lo lógico es tratar de salvar la distancia que implica, en este caso, nuestro género con respecto al de los compañeros. Dado que ellos dispondrán de herramientas y facilidades que, incluso pueden llegar a ignorar ellos mismos, y que están ahí, qué menos que, de vez en cuando, hablar de nosotras y sólo de nosotras.

Cosa que, por desgracia, casi siempre sólo hacemos… Nosotras.

Mencionaremos, porque parece que siempre termina haciendo falta, que no se trata de venganza, segregación, o una maliciosa acción encubierta para discriminar a los hombres artistas que, quizá, se habrían apuntado a este fanzine. Es, más que nada (y más que nunca), un ejercicio de apropiación de espacios y visibilidades que nos suelen ser negadas, y que nos es más difícil alcanzar por ser mujeres. Y hasta ahí, dejemos de buscar movida donde no la hay.

Y, por favor, eso sí: a la hora de reflexionar, analizar o criticar el contenido artístico, las obras que aquí se han reunido, hacedlo pensando en que son de una artista. Simple y llanamente. No “de una mujer”. Esa sería la auténtica conquista, dado que nadie, al criticar la obra de un artista promedio, se para antes a pensar: “esto es de un hombre, por lo tanto...”

Ni por lo tanto, ni por los tontos.
Hacedlo por nosotras.